20 cosas que acumulas en casa y que deben desaparecer ¡Ya!


Hoy no vengo a hablarte de minimalismo, pero sí de algo muy muy básico que todos deberíamos hacer al menos una vez al año: ¡Limpieza profunda! Si tienes un hogar (tuyo, de alquiler o prestado), seguro tienes acumuladas algunas de estas 20 cosas absurdas y totalmente innecesarias.


20 cosas que no deberías acumular en casa

En realidad no son exclusivas ni excluyentes. Mucho me temo que con estas 20 me voy a quedar corta, pero es un buen comienzo comenzar por ellas. 

Cada día habitamos casas más pequeñas, así que, para que llenarlas de obstáculos y trastos, ¿No será mejor rodearnos de los que en verdad nos aporte algo?

1. Medicamentos caducados 

Sin entrar en polémicas, echa un ojo a tu botiquín y piensa si de verdad necesitas todo lo que hay dentro.

Te sorprenderá descubrir que tienes muchas cosas caducadas, otras a punto de caducar, y muchísimas que quedaron a mitad, y jamás terminarás de consumir (por aquello de: ¿A saber cuanto lleva esto abierto?). 

2. Cremas, geles, potingues varios

Si te fijas bien en los envases de muchos objetos de higiene verás que suelen traer un dibujito pequeño que representa un bote abierto con una cifra. Ese número (generalmente 6,9 o 12 meses), es el tiempo que recomiendan como máximo usar el producto una vez abierto.

Si ni te acuerdas de cuando lo usaste por última vez, hazle un favor a tu piel, ¡Tíralo al contenedor adecuado!

3. Revistas, papel de periódico, apuntes de tus años mozos. 

Guarda sólo libros, apuntes y revistas que vayas a mantener en buenas condiciones, libres de humedad y polvo, y que de verdad te aporten valor. Acumular por acumular, ¡no! El papel hace bichos.

Si lo que acumulas es papel de periódico, sin duda, haz algo creativo con él (ya vimos 10 formas sorprendes de reciclar viejos periódicos). 

4. Viejos móviles

Ni almacenarlos en un cajón, ni tirarlos directamente al contenedor. Lo mejor es que lo lleves a un sitio especializado en recogida de viejos terminales, o que los dones (siempre asegurándote de borrar antes toda la información personal que contengan). 

5. Ropa blanca o de cama en exceso

Igual hace 30 años que se lavaba a mano, era necesario tener un montón de todo por sí, por sí, pero hoy en día que prácticamente todo el mundo tiene una lavadora o lavandería accesible, ¿para que acumular 4,5, 7 juegos de sábanas, y otros tantos de fundas nórdicas o mantas? Desde que mi casa se fue al traste por culpa de la carcoma tengo solo 2 juegos de cada cama, y me sobra. A veces en el día quito, lavo y vuelvo a poner las mismas. ¡Así de simple!

6. Viejos electrodomésticos

Impresoras del año catapum, tu primer Pc, esa vieja tostadora que subiste al trastero con la promesa de reparar. Si tiene un gran valor sentimental, guárdala. Pero sino, tienen un bonito contenedor en el Eco-parque de tu ciudad esperando a que los lleves. 

7. Cds piratas, cassetes, pelis grabadas

Pero si jamás las vas a volver a ver, o escuchar, ¿Para que vas a guardar todo eso? Guarda esas pelis originales, vinilos, o CDs de verdad ¡Quién sabe igual un día tienen algo más que valor sentimental! Lo demás: ¡Puerta...!

8. Pilas consumidas

Nunca nunca a la basura, pero tampoco bailando por los cajones. Saca las de esos electrodomésticos que no usas para que no se oxiden dentro, y ves apartando las que se consumieron para llevarlas al contenedor adecuado. 

9. Ropa interior de dudoso aspecto

Todos tenemos un fondo de armario poco fotogénico. Calcetines sin pareja, pijamas roídos, o ... (venga lo dejo ahí). Igual que las sábanas, deja lo que esté en buenas condiciones, y lo demás, fuera. 

10. Restos de pintura

Botes a medias, brochas echadas a perder, cubetas rotas... Estoy segura de que en esas condiciones no te van a servir la próxima vez que pintes en casa, así que, libérate cuanto antes de esto. 

11. Cajas de cartón 

Echa un vistazo a tu trastero y mira cuantas cajas hay de cosas que compraste un día y guardaste ¡por sí, por sí! Igual hasta ya ni tienes ese viejo electrodoméstico ¿para qué guardar entonces la caja? Mejor todas juntitas al contenedor de papel.

12. Cosas rotas 

Si, prometiste que las ibas a arreglar pero eso fue hace ¿cuánto? ¿5 años? En serio, si de verdad te importara ya lo habrías arreglado. 

13. Comida caducada o en la estado

En la nevera se suele acumular mucha comida que quedó a medias o que un día caducó y no nos enteramos. Repasa cada poco tiempo la despensa y el frigo, y ves retirando todo lo que ya no sea apto para el consumo. 

14. Todos esos tratos de cuando tus hijos eran bebés

Cómo nos engañan a las madres primerizas. Con mi hijo mayor acumulé varias bañeras, sacaleches, cunas de viaje, y trastos varios que no me resultaron de ninguna utilidad. Si estás a tiempo piensa dos veces lo que tu bebé de verdad va a necesitar, y ves comprando cuando realmente tengas esa necesidad. Y si son ya mayores, no lo dudes ¡Dona o regala! 

15. Juguetes en desuso

Otra cosa igual que la anterior. Los que se hayan roto o resulten peligrosos, mejor tirarlos. Para los demás, es un buen ejercicio decidir junto a tus hijos qué hacer con ellos. Al principio les cuesta un poco el concepto de donar o regalar, pero os aseguro que en pocos días, ni siquiera los echan de menos. 

16. Cables, cargadores, conectores

Todos tenemos una caja (en el mejor de los casos), con cables de mil tipos que un día acabaron allí almacenados. Lo peor es que si están ahí, es porque ni sabes de qué eran... ¿Crees que los echarás de menos si los tiras?

17. Instrucciones varias

Si, cuando compras algo nuevo necesitas un tiempo para adaptarte y estudiar cómo funciona, pero pasados unos meses, ninguno las mira. Lo prudente sería que guardaras solo las de las cosas que uses, las de electrodomésticos o muebles de Ikea, igual ya va siendo hora de tirar a la basura. 

18. Decoración navideña

Si cada vez que abres la caja que pone "Navidad" sientes que estás en un episodio de "Cuéntame como pasó", igual es que va siendo hora de cambiar tu decoración navideña. Deshazte ya de esas cosas que jamás volverás a usar. 

19. Restos de papel de regalo

Otra cosa que solemos tener pero que nunca volvemos a usar, a no ser que la cosa venga muy muy apurada y no nos quede otra que usar aquel horrible papel que un día guardamos. 

20. Juegos de mesa incompletos 

Que se pierda una ficha es la cosa más fácil del mundo, pero que lleves sin usar ese juego 10 años porque no apareció, ya es para pensárselo. Si lo vas arreglar, adelante ¡Hazlo ya! Sino, decide si te compensa guardarlo como recuerdo, o si es mejor que pase a mejor vida. 

¿Cuántas de estas cosas reconoces almacenar en tu casa? ¿Estás dispuesto a hacer limpieza general?


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*Crédito imagen portada UnsplashTimothy Buck

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